En contra de algunas teorías, el oficio mas viejo del mundo es el de voyeur, y Dios fue el mayor voyeur del universo. El observaba al hombre escondido en el paraíso y juzgaba sus actos.Si yo creyese en el creacionismo, diría que los humanos como buenos hijos, aprendimos de nuestro Padre a crear y a destruir y también heredemos la condición de voyeurs.Debemos estar atentos, observar; no en el sentido del voyeur furtivo; como el de aquellos viejos que pintó Tintoretto y espiaban a Susana buscando la excitación, sino como necesidad de percibir, de tomar conciencia de las cosas y a partir de ahí poder ser críticos y consecuentes con las mismas.Me considero un gran voyeur de la vida, un observador incansable del devenir del ser humano y su entorno. Y creo que este oficio; el de mirar, hace que todas las cosas cobren sentido y nuestro paso por la vida también.
Book information
- Author: Arturo Amez Sastre
- Publisher: Límbica Ediciones S.L
- Imprint: ACCI
- ISBN-13: 9788417867034
- Language: ES
- Edition: 1
- Publication date: 2019-04-01
- Pages: 64
- Format: 130 × 210 mm
- Classification: POESÍA