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Historia

Hampa afro-cubana

Fernando Ortiz Fernández es el precursor de los estudios sobre la cultura de origen africano en Cuba. Su vida estuvo dedicada al descubrimiento de lo cubano y al rescate y revalorización de la presencia africana en dicha cultura. Así, inició su carrera profesional indagando en el hampa afrocubanay en la «mala vida» de las periferias habaneras. Seguía así las rutas de dos cubanos: el sociólogo, historiador y periodista José Antonio Saco, y el literato y periodista Miguel de Carrión.En consecuencia, inspirado en las tesis de sociología criminal de Enrico Ferri y Cesare Lombroso, elaboró sus propias teorías criminológicas en su libro Hampa afrocubana. Los Negros Brujos.La obra de Ortiz Fernández está marcada por la polémica en torno a sus método de investigación iniciales. Empezó como criminalista y luego se interesó por la historia, la sociología y la antropología.En un primer momento Fernando Ortiz, influido por las ideas del positivismo lombrosiano, vincula a la población negra a lo que llama la «mala vida» o a la delincuencia, la ignorancia y la inmoralidad. Postula la necesidad de sanear a esta población a través de su «desafricanización» para poder integrarla al proyecto nacional cubano.Sin embargo, unas dos décadas después, Fernando cambia de posición para apreciar y valorar las aportaciones culturales de los negros cubanos a la cultura nacional.Hampa afrocubana. Los negros brujos quizá resulta progresista en relación con su tiempo. Sin embargo fue superada por la obra posterior de Fernando, que combinó un exhaustivo trabajo de campo con el análisis de los contextos económicos, de estadísticas fiables y el estudio de las creencias religiosas y supersticiones desde un enfoque más integrador.No obstante, este libro es un síntoma de cómo la intelectualidad cubana afrontaba de la cultura negra de la Isla.
22.450

La vida parisiense

La vida parisiense es la construcción literaria de una ciudad. Trazos que dibujan el perfil de un París vital que alimenta la creación literaria del autor. La voz de Enrique Gómez Carrillo es la voz de los modernistas latinoamericanos que convierten la ciudad francesa en su paradigma. La forma de leer la ciudad, a través de la moda, la literatura, el teatro y la vida bohemia, es una crónica de viaje al modernismo donde París es el centro y el punto de partida. «Porque París, para los que lo conocemos en toda su suavidad y lo amamos en todo su esplendor, es algo más que un nido, algo más que un refugio: es un santuario, es la fuente milagrosa de las nobles inspiraciones, es la ciudad santa del mundo moderno.»
13.950

Antología

En esta Antología de Rufino Blanco Fombona escribe sobre:Domingo Faustino Sarmiento,González Prada,Rubén Darío,Leopoldo Lugones,Oscar Wilde,Gogol,Ibsen,Dostoievski,María Baskirtsevy Anatole France entre otros.Rufino Blanco Fombona (Venezuela, 1874-Argentina, 1944), fue un autor combativo y polemista.Su impetuosa vida política, la mayor parte de ella en Europa como perseguido y desterrado por el gobierno de Juan Vicente Gómez, dejó una profunda huella en España y Latinoamérica.Asimismo textos aquí incluidos como «La americanización del mundo», «La América de origen inglés contra la América de origen español» y «El cine yanqui y algunos de nuestros pueblos» muestran el interés de Fombona por los dilemas culturales de su época.
17.050

Hegel. Dialéctica entre conflicto y razón

Hegel es un pensador clave en un momento clave de la historia. Culmina la filosofía moderna y clásica, al mismo tiempo que inaugura la contemporaneidad. Supera y sintetiza tanto la Ilustración como el Romanticismo, confeccionando el último gran sistema filosófico de la historia. Heredero de pensadores tan diversos como Heráclito, Aristóteles, Spinoza y Kant anticipa Marx y muchos pensadores contemporáneos. En un estilo claro y riguroso, Gonçal Mayos expone el pensamiento, la obra y la vida de Hegel, extrayendo siempre sus implicaciones para el pensamiento actual. Además aclara tópicos erróneos que hacen incomprensible a Hegel y a aquellos que influyó y desarrollaron sus ideas. Despliega la complejidad comprensible de alguien que reflexiona a partir de los grandes conflictos existenciales e históricos, que piensa lo real efectivo y que por tanto es a la vez complejamente idealista, realista e incluso materialista. Pues Hegel piensa que tanto el conocimiento de la realidad material como la realidad cognoscible son idea, y que la historia solo avanza mediante conflictos que movilizan a la gente con todos sus intereses, deseos, pasiones, es decir «en cuerpo y alma», a sus instituciones y leviatanes y a su naturaleza, a sus ideologías y aspiraciones y a sus necesidades materiales. Así Mayos muestra la riqueza y capacidad de sugerencia de Hegel: un filósofo de la totalidad al que nada humano le es ajeno.
13.850

Rusia en 1931

Rusia en 1931. Reflexiones al pie del Kremlin fue publicada en Madrid ese mismo año, y constituyó un auténtico éxito editorial. Vallejo, César se nos presenta como un viajero perceptivo y desinteresado, ansioso de comprender la realidad de la vida diaria en la sociedad soviética. «Yo no pertenezco a ningún partido. No soy conservador ni liberal. Ni burgués ni bolchevique. Ni nacionalista ni socialista. Ni reaccionario ni revolucionario. Al menos no he hecho de mis actitudes ningún sistema permanente y definitivo de conducta. Sin embargo, tengo mi pasión, mi entusiasmo y sinceridad vitales. Tengo una forma afirmativa de pensamiento y de opinión, una función de juicio positiva. Se me antoja que, a través de lo que en mi caso podría conceptuarse como anarquía intelectual, caos ideológico, con tradición de incoherencia de aptitudes, hay una orgánica y subterránea unidad vital.» En los tiempos que corren, cuando el interés en las utopías y el cansancio del capitalismo nos hacen buscar otras opciones políticas, este libro es un excelente punto de partida para pensar cuáles alternativas serían solventes a nuestra crisis de valores. En dieciséis capítulos se estudian temas tan diversos como la economía cooperativa y el amor libre en la verdadera sociedad comunista. Aquí hay un intento de postular una verdad que se opone a la visión del mundo occidental. Ciertos pasajes de Rusia en 1931 pueden ser considerados ingenuos. Sin embargo, los índices de igualdad o las medidas sociales descritas por Vallejo, César son ejemplos modélicos de aquello que las sociedades democráticas esperan de sí mismas. Quizás no para tomar al Comunismo como un referente, si no como punto de contraste con el sistema que hoy prevalece.
14.995

La cocina de los chinos en Cuba

Prosas de Pablo de la Torriente Brau es una colección que abarca artículos que reivindican figuras literarias y crítica de la cultura y la política de su tiempo. Este volumen nos da una visión panorámica de la diversidad temática que el autor maneja con destreza y agudeza intelectual.Prosas de Pablo de la Torriente Brau abre con una "Reivindicación de Emilio Salgari", donde Brau, con la vehemencia de un defensor de la literatura popular, nos presenta a un Salgari cuya imaginación y narrativa trascienden las acusaciones de ser mero entretenimiento. A continuación, "El Cid en Nueva York" es una pieza que, jugando con la anacronía y el desplazamiento, lleva al héroe castellano a la modernidad, explorando la colisión entre los ideales heroicos y la realidad contemporánea.El prólogo a "Versos míos de la libreta tuya" destila un cariño por la poesía, donde Brau, en un gesto de metacrítica, reflexiona sobre el acto de escribir y la intimidad del proceso creativo. "El libro de Levi" y los textos que siguen "Saint-Malo, violinista del trópico y de París", "Junto a un gran violinista", "Un violinista del trópico", y "Un violinista de París" son homenajes a la música y a aquellos que con su arte trascienden fronteras y fusionan culturas.La sección sobre la música continúa con "La música americana" y "Mussolini, amante del violín", donde se evidencia cómo Brau percibe la música como un reflejo de la sociedad y sus líderes. "Dos barcos" y el "Trago inicial" nos transportan al mundo del arte visual, donde el vernissage y la presentación de obras se convierten en actos de significado literario.Con "Edgar Allan Poe, el extranjero", Brau rinde homenaje a un pionero del misterio y lo macabro, y luego, en "Al Congreso de Artistas...", se adentra en el compromiso del artista con su tiempo. "Guajiros en Nueva York" y "Los «descubrimientos»" son narrativas de desplazamiento y confrontación de realidades culturales, mientras que "Hacia lo social" y "El color de lo «incoloro»" reflejan las preocupaciones de Brau por la justicia y la representación en la sociedad.El artículo "Futuro" es una mirada adelante, un diálogo con las posibilidades y esperanzas de transformación. Finalmente, la obra concluye con "Dos relatos", "Relato de la guerra" y "La Nochebuena del año que viene", que nos muestran a un Brau narrador, capaz de sumergirnos en historias que, aunque ficticias, están impregnadas de la realidad y la crítica que caracterizan toda la obra.Prosas es, en suma, una exhibición del talento de Brau para moverse entre géneros y temas con facilidad. Es una antología captura la esencia del arte y la literatura, y muestra las preocupaciones de un intelectual comprometido con los desafíos culturales y políticos de su tiempo.
12.150

Antología

En esta Antología de Alberto Adriani, presentamos ensayos suyos sobre Venezuela. En ellos se manifiesta su lucha por erradicar la desidia que postergaba el porvenir de su país.Adriani quiso promover una economía fundada en principios científicos. Quiso estudiar con criterio los problemas relacionados con la realidad política, económica y social de Venezuela.Alberto Adriani marcó unas nuevas líneas para el futuro de su país adoptando los principios de la democracia. Condenó también las desigualdades y las tradiciones coloniales. Así lo expresa en Psicología comparada, uno de los ensayos que integran este volumen:«En esta época de revolución y de transformación profundas: cuando recogemos la herencia que nos dejaron los siglos XVIII y XIX, siglos de audaz revolución política y social, de atrevida reforma en todas las ciencias, en todos los sistemas, y en todo orden; en que la anarquía de las inteligencias, que la Reforma había provocado, descendió a la práctica, no dejando nada en su lugar; en que las ciencias recibieron nuevos elementos que cambiaron su faz y su futuro; en que el error se hizo Hidra de cien cabezas; en que las libertades recibieron nuevo poderoso impulso, y en que hasta el principio que había regido la evolución histórica cambió; cuando el materialismo ha cundido por todas partes desquiciando creencias y conocimientos; cuando el error de nuevas teorías ha invadido con audacia inconcebible los campos de la verdad; cuando las ciencias y principalmente las naturales avanzan con pasos de gigante, pareciendo que aun los errores se fortifican, es necesario que en el mismo campo y con las mismas ciencias con que los falsos sabios parecen vigorizar sus errores y combatir los dogmas de la ciencia verdadera, se esclarezcan y resuelvan los problemas que preocupan, huyan los ambages del error, y sobre sus escuálidas y desoladas ruinas, se alce el sólido e imponente edificio de la verdad.De aquí que se haya hecho necesario asimilarnos al pensamiento contemporáneo por el estudio de las ciencias biológicas o más bien psicobiológicas, cuyas aplicaciones se han hecho numerosas porque son las invocadas por la escuela materialista y otras en sus errores, siendo asunto de todo combate e intensificando o anonadando deducciones por propia cuenta, universalidad que es efecto del predominio y desarrollo que la tendencia científica moderna tiende a imprimir a las ciencias naturales, y de éstas, a las biológicas, habiendo convertido hasta la Psicología en Psicofisiología, y siendo como el puente de unión entre ellas y la Filosofía.»
26.350

Obras políticas

Las Obras políticas de Juan Bautista Alberdi se centran en limitar y controlar al poder. Creyendo que«un país libre no puede decir que ejerce su libertad, sino cuando conserva y retiene en sus manos el gobierno de su gobierno»,Juan Bautista Alberdi diseñó un orden político donde el poder ejecutivo solo estaría en manos de la ley y la Constitución.El presidente no haría por sí solo la ley, ni intervendría en el poder judicial, ni en la administración municipal. Entre los escritos políticos de Alberdi también cabe señalar su crítica al estatismo de la herencia colonial, gran barrera, en su opinión, al progreso de Latinoamérica.Así, en Por qué el autor dejó sus país, uno de los ensayos que conforman esta antología, Alberdi explica por qué abandonó Argentina:«Yo salí de Buenos Aires por odio a su gobierno, cuando su gobierno era el de Rosas. Odiar a ese gobierno significaba entonces amar a Buenos Aires. En todo tiempo el odio a la mala política ha significado amor al país, que era víctima de ella. Belgrano y Rivadavia probaron su amor al país odiando al gobierno que había sido el de su país mismo hasta 1810.»Alberdi nos pone en los límites de la soberanía individual, y el deber patriótico. Toca un tema que tuvo después enorme relevancia en la historia de Latinoamérica: la confusión entre el patriotismo y el poder de los tiranos.
21.395

Las multitudes argentinas

Las multitudes argentinas (1899), es el libro más relevante de Ramos Mejía. Se trata de un estudio de psicología colectiva influido por Psychologie des foules, de Le Bon. A partir de un sociologismo evolucionista, Ramos analiza la dimensión social y política de la inmigración masiva y la gobernabilidad de las masas, y aplica los preceptos positivistas a la historia social.«Las obras de Ramos Mejía (Argentina, 1842-1914), Juan Agustín García (Argentina, 1862-1923) y Jorge Basadre (Perú, 1903-1980) abrieron el camino hacia una nueva historia de Hispanoamérica, hacia una historia social. Tienen las virtudes y los defectos de toda obra fundacional: imprecisión terminológica, manejo de conceptos determinados por las corrientes de la época. Los historiadores que no las tuvieron en cuenta pasaron por alto una riqueza que a ellos mismos les hubiera correspondido rectificar, acrecentar y perfilar. Esa omisión es aún recuperable. Pero la recuperación solo es posible cuando se tenga una visión transparente de nuestro pasado cultural y de nuestra historia, es decir, una visión que no solo censure y que cuando lo haga no confunda la censura con la condena; una visión que no crea que la generosidad en la apreciación de una obra del pasado es necesariamente apología o ignorancia de la última moda. Las creaciones literarias y científicas son inevitablemente efímeras, pero el reconocimiento de la fugacidad no puede inducir a creer que lo que es pasado para una o dos generaciones carece de suscitaciones para las generaciones posteriores, de las que se supone que tienen una perspectiva más amplia.»Rafael Gutiérrez Girardot
17.550

Las conspiraciones en Cuba de 1810 y 1812

Las conspiraciones en Cuba de 1810 y 1812, es una antología a cargo de José Luciano Franco que muestra los hechos acontecidos en Cuba tras las revueltas de Haití, como parte del proceso independentista de los cubanos negros. Las conspiraciones aquí relacionadas sucedieron durante el gobierno del marqués de Someruelos, y tras ser descubiertas provocaron juicios y condenas a muerte de sus dirigentes.El presente volumen contiene documentos del Archivo General de Indias y del Archivo Nacional de Cuba, que describen los juicios a los miembros de las conspiraciones, además de que se muestra cómo José Antonio Aponte, con su «Libro de Pinturas», niega la historia «oficial» contándola desde su punto de vista.Las conspiraciones en Cuba de 1810 y 1812 incluye también documentos y testimonios de muchos de los principales implicado en los sucesos que aquí se analizan. Entre ellos destacan:José Antonio AponteGil NarcisoJuan Luis SantillánJosé Fantacia GastónIsidro PlutónJuan BarbierEstevan PeñalverJuan BarbierEstanislao AguilarJuan Bautista LizundiaClemente ChacónSalvador TerneroRafael RodríguezCiriaco OlabarroDomingo CalderónAntonio MásJesus de HitaLorenzo Ponce de León
14.295

La ciudad indiana

En La ciudad indiana José Agustín García analiza la Historia con mayúscula y contrasta la «modernidad» de los principios del siglo XX con la herencia colonial y las tradiciones locales. El autor pretende desentrañar qué tiene en común la Argentina de entonces con las nuevas ideas imperantes y afirma, refiriéndose a su entorno: «El desprecio del trabajo es el sentimiento predominante».Y a partir de este enfoque desmenuza qué elementos de la modernidad, incluido el marxismo, son incompatibles con la vida económica de la Sudámerica de principios del siglo XX.«Si nosotros tenemos nuestra economía científica y práctica desgraciadamente en perpetua contradicción por errores de método y de concepto, también nuestros antepasados tuvieron la suya, mejor que la nuestra en cierto sentido, porque las dos fases se correspondían exactamente. Dos o tres principios tomados de la Moral y la Teología dominaban todas las ideas y se traducían en reglas prácticas de conducta y legislación. En primer lugar la ciencia antigua condenaba el comercio. El espíritu de lucro había sido fulminado por los padres de la Iglesia. Nada justificaba las ganancias del comerciante. Anticipándose unos cuantos siglos a Carlos Marx, San Jerónimo decía: Como el mercader nada agrega al valor de sus mercaderías, si ha ganado más de lo que las ha pagado, su ganancia implica necesariamente una pérdida para el otro; y en todo caso el comercio es siempre peligroso para su alma, puesto que es casi imposible que un negociante no trate de engañar.»
25.750

Pensamiento político de la emancipación venezolana

Pensamiento político de la emancipación venezolana contiene textos fundamentales escritos por los precursores de la revolución venezolana. Se incluyen el Discurso preliminar a los americanos, con que se prologó en 1767 la publicación de los Derechos del hombre y del ciudadano por los participantes en la conspiración de Gual y España; los Planes de Gobierno de 1801 y la Proclama de Coro de 1806, escrita por don Francisco de Miranda; el Acta de la Independencia y textos de Fernando Peñalver, Francisco Javier de Ustáriz; el Manifiesto de Cartagena, la Carta de Jamaica y el Discurso de Angostura, de Simón Bolívar, y fragmentos de El triunfo de la libertad sobre el despotismo de Juan Germán Roscio, entre otros. Esta selección fue hecha por el historiador venezolano Pedro Grases.
26.695

Vida de Ignacio Agramonte

La Vida de Ignacio Agramonte constituye un mito de la cultura cubana. Durante generaciones en las escuelas de la Isla se cuentan las hazañas de Agramonte como parte de un ciclo de relatos que para los cubanos parece tener dimensiones épicas.Esta Vida de Ignacio Agramonte recoge parte de las cartas que intercambiaron entre sí Agramonte y Amalia, el amor de su vida. Asimismo, entre documentos militares que informan de las operaciones de la guerra de independencia cubana, la lucha contra fuerzas más numerosas y mejor equipadas, la inventiva para sortear con astucia estas desventajas, llaman la atención los capítulos en que se refieren las polémicas entre los revolucionarios cubanos sobre el modo de gobernar la república y sus instituciones democráticas. Asimismo merecen interés los Decretos y documentos constitucionales aquí incluidos y, en particular, los de Agramonte. En este periodo de la historia cubana se proclama la abolición de la esclavitud y una nueva Constitución para una Cuba que se debatía entre un modelo dictatorial de gobierno en plena guerra y el ideal de Republicano y democrático defendido por Agramonte.
26.650

Breviario del Nuevo Mundo

Breviario del Nuevo Mundo es una antología de Alejandro de Humboldt. En ella recogemos los textos que escribió durante su viaje, acompañado del naturalista francés Aimé Jacques Alexandre Bonpland, entre 1799 y 1804.A pesar de ser el primer geógrafo e historiador de la América española, el barón alemán no tenía entre sus objetivos recorrer la América equinoccial. Tampoco planeó visitar el virreinato de la Nueva Granada que, sin embargo, lo deslumbró.El propósito de visitar Latinoamérica y la escritura de este Breviario del Nuevo Mundo, surge cuando fracasa su idea de explorar el continente africano. En 1799 se dirige a España con el fin de solicitar los permisos necesarios para llegar a América.Durante todo el viaje por el Nuevo Continente, Bonpland y Humboldt recolectaron numerosas plantas y estudiaron más de un millar de especies. Humboldt también se interesó en la distribución geográfica y altitudinal de las plantas. Levantó perfiles de mapas sobre la distribución de diversas asociaciones vegetales y recogió estos datos en este Breviario del Nuevo Mundo.En sus viajes descubrió el principio ecológico de la relación entre la latitud y la altitud. Humboldt descubrió que subir una montaña en el trópico es análogo a viajar desde el Ecuador hacia el norte o hacia el sur. Siendo demostrable, en términos de clima y vegetación.
15.695

Obras

José de la Luz y Caballero nació el 11 de julio de 1800, en La Habana, Cuba, y murió el 22 de junio de 1862. Fue considerado maestro por excelencia y formador de conciencias, pues engrandeció el sentido de la nacionalidad cubana. El pensamiento de José de la Luz y Caballero se centra en la importancia de ahondar en el conocimiento y la comunicación para fusionar en el hombre la verdad científica con el sentimiento de patriotismo.Sus obras aparecieron en diarios y revistas. Alfredo Zayas se encargó de recoger, en 1890, algunas de sus obras en dos tomos bajo el título de Obras de José de la Luz y Caballero.La mejor síntesis de su vida está resumida en este breve aforismo: «Instruir puede cualquiera, educar solo quien sea un evangelio vivo.»José de la Luz y Caballero fue director del Colegio de San Cristóbal o de Carraguao, pero todas experiencias y conocimientos educativos los ejecutó con total plenitud cuando fundó, el 27 de marzo de 1848: El Salvador. De esta institución expresó Francisco de la Luz y Duarte:«El Salvador no era un colegio propiamente dicho; era más, mucho más, era más bien un templo donde se congregaban los fieles para oír la palabra vida de un apóstol; era como un oasis en medio del desierto; era toda Cuba en medio de la factoría, de la colonia: allí se respiraba libertad y democracia.»La primera sede del colegio fue en el barrio del Cerro, pero en 1850 fue clausurado debido a la epidemia del cólera que azotó al país en ese año. No obstante, todos los habaneros recuerdan la época gloriosa de la sede.El Salvador reabrió sus puertas en 1853, esta vez en la casa de Teniente Rey. Tales eran las enseñanzas del maestro y el prestigio del colegio que pronto este espacio resultó insuficiente y en 1858 volvieron al Cerro de la Calzada, llegando a tener una matrícula de 400 alumnos internos. Próceres de la independencia como Ignacio Agramonte cursaron estudios en El Salvador. Su gran mérito radicó en revolucionar la enseñanza con nuevos métodos, dejando atrás el sistema rutinario y caduco de una Cuba colonial.En este tercer volumen se recogen, a través de sus escritos, el sistema de educación y el organigrama que se aplicaba en este innovador método de enseñanza.La presente edición de las Obras de José de la Luz y Caballero contiene notas de las ediciones de Alfredo Zayas, Roberto Agramonte y Alicia Conde.
34.850

Obras

José de la Luz y Caballero (11 de julio de 1800, La Habana, Cuba-22 de junio de 1862, La Habana) fue uno de los pilares de una pedagogía y de un pensamiento esencialmente nacional. Desempeñó una inmensa obra como maestro, investigador, filósofo y con el bien ganado prestigio entre sus coetáneos de ser un formador de juventudes y conciencias.Su obra más conocida y valorada es la pedagógica. Desde muy joven quedó deslumbrado con la impronta del padre Varela, del cual tomó para siempre su afán de querer reformar y cambiar el método educativo caduco de la enseñanza colonial, basado en la rígida escolástica, dentro de la cual la memorización a ultranza ofendía la inteligencia de los estudiantes.Como Varela, preconizaba la experimentación y el método científico, dio gran valor a la enseñanza de la física y la química, en auge tras la difusión del faro que representaba para ellos el Iluminismo francés y el método cartesiano para el conocimiento de materias y el mundo, absorbiendo lo más avanzado del conocimiento universal.Luz y Caballer decía que el deber del maestro era inculcarles a los alumnos que pensaran por sí mismos. Consideraba como concepción pedagógica que el punto de partida del conocimiento era la experiencia y la observación. Para él el método experimental era el único productivo y único verdaderamente analítico. Así inició una crítica contra el sistema de Educación secundaria vigente y en varios artículos analizó detenidamente los problemas de ese nivel de enseñanza, planteando con total claridad la conveniencia de ajustar la enseñanza de las diferentes asignaturas a las necesidades del país.Todos los escritos de José de la Luz y Caballero «Sobre educación secundaria» están recogidos en este tercer volumen de sus obras, junto con otros ensayos donde propone la aplicación de su innovador plan de educación.La presente edición de las Obras de José de la Luz y Caballero contiene notas provenientes de las ediciones de Alfredo Zayas, Roberto Agramonte y Alicia Conde.
30.950

Obras

Bajo el lema «Los caminos de hierro», José de la Luz y Caballero propuso educar a los jóvenes en el principio de la necesidad de establecer relaciones armónicas con la naturaleza, para utilizar racionalmente sus recursos y, al mismo tiempo, dar más garantía al desenvolvimiento de la vida humana. También expresó el interés por adquirir medios de transporte eficientes y seguros, entre ellos el ferrocarril, y optó por el uso del carbón mineral como fuente energética principal en las fábricas y talleres, pero siguiendo determinadas normas de seguridad para evitar daños al ambiente y a la salud humana.A través de estos artículos «Los caminos de hierro», editados en este cuarto volumen de las Obras de José de la Luz y Caballero, este sobresaliente pensador afirmó que el desarrollo de algunos países del norte de América estimulaba la necesidad, entre sus naciones, de dedicarse al ocio y al lujo en el tiempo libre. Bajo ese principio, defendió la idea de animar las visitas de los viajeros de esas regiones, pues Cuba les ofrecía la oportunidad de esparcimiento por la calidez del clima y la belleza de su naturaleza, razón por la cual propuso la ampliación de las redes ferroviarias para obtener nuevas fuentes de ingresos económicos para el país.En esta publicación también se recogen ensayos con temas de índole más literaria como el de la vida de Schiller, apuntes sobre la biografía de la condesa de Merlin, la obra literaria de Gertrudis Gómez de Avellaneda y un artículo sobre Cartas a Elpidio de su coetáneo Félix Varela.La presente edición de las Obras de José de la Luz y Caballero contiene notas provenientes de las ediciones de Alfredo Zayas, Roberto Agramonte y Alicia Conde.
28.195

Vida de Cristóbal Colón

Gracias a los escritos de Bartolomé de las Casas conocemos parte de la Vida de Cristóbal Colón, sin embargo, ambos nunca se conocieron. Las Casas se embarcó hacia América en 1502 y residió en La Española hasta su retorno a Sevilla, en 1506.Precisamente en 1502, Colón hizo su cuarto y último viaje al Nuevo Mundo. Quizá estas dos notables figuras se hubieran encontrado, pero una tormenta hizo desembarcar a Colón en Jamaica donde permaneció hasta su regreso a España, en 1504.El navegante genovés era treinta años mayor que el fraile sevillano y murió dos años después en Valladolid, con poco más de cincuenta años. Las Casas fallecería casi medio siglo después.Bartolomé de las Casas fue uno de los principales biógrafos y relatores de las aventuras de Colón. Aunque algunos historiadores discrepan de ciertos detalles, no hay lugar a dudas de que nadie, en su época, estaba mejor documentado que el fraile dominico español. Tuvo acceso a sus diarios, a sus cartas, a los textos oficiales y a otros documentos.
26.195

Camino de perfección

En 1910, Manuel Díaz Rodríguez publicó Camino de perfección donde expuso con claridad e impecable estilo el credo estético del movimiento modernista: el ajuste perfecto entre la idea y la palabra. Camino de perfección se centra en dos cuestiones estéticas fundamentales para la época: el examen exhaustivo del ejercicio literario que esgrimieron los movimientos intelectuales enfrentados a las preferencias literarias más nuevas, y una formulación de los preceptos que debían guiar la literatura y el arte. El modernismo llegó con retraso a Venezuela y apareció tras los últimos vestigios del romanticismo. Allí este nuevo movimiento se vinculó con los simbolistas, y los parnasianos. Y es muy posible, como han dicho algunos analistas de la historia literaria hispanoamericana, que el modernismo haya sido en Venezuela el producto de la crisis generada por los excesos del romanticismo; atribuida a la angustia del cambio, surgida a finales del siglo en la conciencia de una juventud abocada a rebelarse contra los viejos modelos.
11.550

Historia de la Isla de Cuba

En su Historia de la Isla de Cuba de Pedro José Guiteras sacó a la luz hechos olvidados, que sus antecesores creyeron infecundos o sobradamente significativos.Llevó los estudios históricos de Cuba más allá de la simple crónica externa de acontecimientos a menudo intrascendentes. Podría decirse siguiendo a Oswald Spengler, que se centra en los hechos «ahistóricos o faltos de historicidad». Por primera vez en la historiografía cubana se enlazó íntimamente el desarrollo del pueblo cubano con el resto de la vida mundial.Pedro José Guiteras publicó durante su exilio en Nueva York esta Historia de la isla de Cuba (1865-1866). En 1882 Guiteras le cambia el nombre a este trabajo por el de simplemente Historia de Cuba.El libro editado en dos volúmenes comienza con ladescripción geográfica de Cuba,su topografía,clima y producciones;carácter y costumbres de los pobladores aborígenes;agricultura e industria;sus creencias y modo de existencia.El primer tomo de esta Historia de la Isla de Cuba termina con la toma y ocupación de La Habana por los ingleses (1762-1763). El segundo llega hasta 1838 y concluye en el gobierno de Tacón. El primero logró circular en Cuba, pero las autoridades coloniales prohibieron el segundo, en el que Guiteras emitía juicios contrarios a los gobiernos absolutistas.Sobre esta obra, afirmó el destacado ensayista cubano Fernando Ortiz (1881-1969), en la introducción a la segunda edición:«No existe otra historia de Cuba, que, como la de Guiteras, pueda representar mejor el ideario cubano de su época, constituyendo un fuerte alegato por la libertad de esta nación»
28.495

Rubén Darío

Algunas de las anécdotas que Rubén Darío contó sobre sus expediciones parisinas y romanas (ver La autobiografía de Rubén Darío) pueden ser vistas ahora bajo otra luz, a través de esta biografía de Rubén Darío escrita por José María Vargas Vila. Publicada en 1917, apenas un año después de la muerte de Darío, este volumen contiene un intenso relato acerca de la amistad que los unió y observaciones sobre los méritos poéticos de Darío. Sorprende además su estilo que parece imitar la versificación de la poesía y que, sin embargo, no pierde su tensión narrativa.
10.995