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Arte y Fotografía

La adversa fortuna de don Álvaro de Luna

La adversa fortuna de don Álvaro de Luna, de Antonio Mira de Amescua, relata una conspiración en la que participó el marqués de Santillana contra don Álvaro de Luna, el hijo ilegítimo del copero mayor de Enrique III. Álvaro de Luna entró en la corte castellana como doncel de Juan II de Trastámara con el apoyo del Papa Benedicto XIII. Más tarde fue condestable de Castilla y representó a un poder real, aliado de la burguesía urbana, al que se enfrentaron la oligarquía castellana y los infantes de Aragón. La contienda fue larga y cruenta, el condestable sufrió el destierro dos veces (1427 y 1441). Aunque Álvaro de Luna apoyó la boda del rey Juan II con Isabel de Portugal. La nueva reina conspiró para que el rey lo detuviese. El 4 de mayo de 1453, durante la estancia de la corte en Burgos, Álvaro de Luna fue detenido por orden de la reina. Álvaro, que en estos momentos poseía uno de los ejércitos más poderosos de España, no ofreció resistencia y confió en la palabra del rey de que respetaría su vida y bienes. El 2 de junio de 1453, tras un breve juicio, fue ejecutado y su cadáver enterrado en una fosa destinada a los criminales. En 1658 el Consejo de Castilla lo declaró inocente de las acusaciones por las que había sido condenado.
12.900

La adversa fortuna de don Bernardo de Cabrera

La adversa fortuna de don Bernardo de Cabrera está inspirada en la historia política de España, relata la vida de Bernardo Cabrera (Calatayud, 1289-Zaragoza, 1364). Este noble aragonés participó en la conquista de Mallorca (1343), y comandó la escuadra que derrotó a la flota genovesa y se apoderó del Alguer (1353). Consejero de Pedro III el Ceremonioso, fue acusado de traición y ejecutado tras negar su apoyo a los aliados de éste, Enrique de Trastámara y Carlos el Malo de Navarra, contra Pedro I de Castilla.
13.595

La casa del tahúr

La casa del tahúr es una comedia moral de Antonio Mira de Amescua que aborda el tema del vicio del juego. En ella, el dramaturgo censura de manera enérgica el mundo del juego, un tema acuciante en su época y que sigue teniendo relevancia en la sociedad actual. La obra comienza con una boda, en la que Alejandro, el tahúr, y Isabela, su esposa, se encuentran en su luna de miel. Sin embargo, desde el inicio, se vislumbra que su matrimonio está en peligro debido a la obsesión de Alejandro con el juego.El diálogo entre Marcelo y Alejandro establece el conflicto central de la obra. Marcelo critica a este último por su doble vida, dividido entre el amor y el juego. Así intenta, en vano, encontrar una solución al problema que consume a Alejandro, y considera que el matrimonio con Isabela podría ser la clave para salvarlo de su vicio. Sin embargo, incluso en este momento temprano, el destino del matrimonio parece sombrío, y Marcelo, consciente de su mortalidad inminente, expresa su desesperanza al final del acto.La obra se centra en la lucha de Isabela por salvar su matrimonio y la resistencia de Alejandro a abandonar su vicio. A través de esta dinámica, Mira de Amescua cuestiona y critica las normas sociales y morales relacionadas con el juego. La obra resalta la vulnerabilidad de las relaciones humanas ante los vicios y cómo estos pueden destruir no solo al individuo sino también a su entorno más cercano.La complejidad moral de los personajes agrega profundidad a la obra. Isabela representa la virtud y la estabilidad, en contraposición a Alejandro, quien personifica la impulsividad y el vicio. Sin embargo, ambos personajes son víctimas de una sociedad que permite y a menudo fomenta actividades como el juego. En este sentido, La casa del tahúr es tanto un drama personal como una crítica social.El lenguaje utilizado en la obra es elegante y el diálogo es agudo, lo que contribuye a la construcción de personajes multidimensionales. La tensión entre los personajes y la progresión de la trama mantienen el interés del espectador o lector hasta el final.La casa del tahúr es una obra que combina elementos de comedia y drama para explorar un tema moralmente complejo.
14.195

La fénix de Salamanca

Casi todos los dramaturgos del Siglo de Oro utilizaron el tema de la mujer vestida de hombre en sus obras, Lope de Vega, Tirso de Molina, Antonio Mira de Amescua, Calderón, etc.En Fénix de Salamanca, una comedia de capa y espada, desde el primer acto el espectador sabe que dos de los personajes principales son dos mujeres disfrazadas de hombre. Cada una pertenece a una clase social distinta (señora y criada) y de que sus disfraces obedecen a motivos diferentes:Doña Mencía busca al hombre que le prometió matrimonio y que más tarde la engañó abandonándola.Mientras que Leonor, su criada, sigue a su ama en su empresa con más o menos voluntad y no poco miedo.Doña Mencía, mucho más arrojada y aventurera teme a nada ni a nadie. Las vestimentas de la orden militar de San Juan que se ha puesto son un hábito largo de color negro con una cruz blanca en el pecho, que le otorgan toda la seguridad que necesita para seguir adelante.Así Doña Mencía decide buscar a su amado y lo hace de la única manera que le permite moverse con libertad y sin dar explicaciones a nadie.Doña Mencía, es una mujer viuda que ha sufrido un desengaño amoroso. Se han reído de ella, su honor ha sido mancillado y como no tiene familiares masculinos que la defiendan y le devuelvan su honor, tema de capital importancia en los siglos XVI y XVII, decide viajar desde Salamanca a Valencia y posteriormente a Madrid, para encontrar a Don Garcerán, el causante de sus males.La Fénix de Salamanca es un juego de apariencia y realidad, un elemento característico en las comedias de los grandes dramaturgos del Siglo de Oro.
14.195

La hija de Carlos V

La hija de Carlos V es una obra dramática de Antonio Mira de Amescua que aborda un período fascinante en la historia europea, centrando su atención en los últimos años del emperador Carlos V y en la vida de su hija, doña Juana de Austria. La pieza teatral destaca por su elegante tratamiento de la despedida del emperador a su familia antes de su último viaje por Europa y su retiro al monasterio de Yuste. Este acontecimiento se presenta con una sobriedad emotiva, y el dramaturgo logra captar la complejidad de los sentimientos en juego durante un momento tan crucial en la vida de un gobernante de tal magnitud.Además, la obra sigue a doña Juana de Austria en dos etapas significativas de su vida: primero como princesa consorte de Portugal y luego, ya viuda, como reina de España. En este sentido, la obra no solo es una crónica biográfica, sino también un retrato detallado de una mujer que desempeñó roles políticos importantes en una época dominada por hombres.Escrita probablemente alrededor de 1630, La hija de Carlos V es una de las últimas obras de Amescua, lo que añade una capa de madurez y reflexión a la narrativa. Se siente como si el autor estuviera utilizando todo su conocimiento y destreza para abordar temas complejos como el poder, la responsabilidad y el legado, todo ello a través del prisma de relaciones familiares cargadas de emoción.Mira de Amescua demuestra una profunda comprensión del drama humano y del peso de la historia, fusionando con éxito estos dos elementos para crear una obra que es a la vez íntima y épica. La hija de Carlos V no es solo un drama histórico, sino una meditación sobre la condición humana en el marco de eventos que cambiaron el curso de la historia de Europa.La hija de Carlos V es una obra que logra captar la esencia de una época y los dilemas de sus protagonistas con agudeza y sensibilidad. Se trata de un texto que desafía las convenciones del género histórico y ofrece una mirada fresca y penetrante a las vidas de figuras que, aunque pertenecen al pasado, siguen siendo sumamente relevantes en nuestro entendimiento de la historia y la política. Es una lectura esencial para cualquiera interesado en el drama histórico y en la dinámica de poder en la Europa del Renacimiento.
12.100

La mesonera del cielo y ermitaño galán

En su obra La mesonera del cielo y ermitaño galán, Antonio Mira de Amescua fusiona elementos de la comedia y el drama religioso para revivir la leyenda del ermitaño Abraham y su encuentro con tres ángeles. Esta pieza es un destacado ejemplo del teatro del Siglo de Oro español, donde Mira de Amescua utiliza el escenario como un medio para explorar temas de ascetismo, fe, y el constante conflicto entre los deseos terrenales y las aspiraciones espirituales.La obra se desenvuelve en un juego de dualidades donde la devoción y el amor terrenal luchan por la supremacía en el corazón de los personajes. A través de diálogos agudos y una trama que se balancea entre el fervor religioso y las tensiones humanas, Mira de Amescua despliega su maestría en el arte dramático. En particular, la figura de Abraham se alza como un símbolo de la lucha interna, representando la tensión entre la vida de ermitaño dedicada a la divinidad y los lazos mundanos que lo atan a la tierra.El texto, rico en lenguaje metafórico y con una estructura que permite profundas reflexiones filosóficas, también sirve como crítica a las contradicciones de la sociedad de su tiempo. A través de esta narrativa, el autor invita al espectador a reflexionar sobre la verdadera esencia de la fe y la redención.La mesonera del cielo y ermitaño galán es, en su esencia, una obra que desafía al público a considerar la posibilidad de una existencia más elevada más allá de los placeres terrenales, haciendo eco de los dilemas eternos que enfrentan todas las sociedades. Con su capacidad para entrelazar lo cómico con lo trascendental, Mira de Amescua asegura que su mensaje perdure en el tiempo.
13.750

La próspera fortuna de don Álvaro de Luna

La próspera fortuna de don Álvaro de Luna relata la historia de Álvaro, nacido en Cañete (Cuenca) a finales del siglo XIV. Hijo bastardo de Álvaro Martínez de Luna, copero mayor del rey Enrique III, y de María Fernández de Jarana; casada con el alcaide de la fortaleza de Cañete. A los catorce y entró en el servicio de su tío, Pedro de Luna, arzobispo de Toledo, y más tarde papa, con el nombre de Benedicto XIII. Su padre estaba, además, emparentado con María de Luna, reina de Aragón.A los dieciocho años entró en la corte de Juan II Trastámara en calidad de paje. En 1419, tras ser entronizado Juan II, los infantes de Aragón conspiraron contra éste para expandir sus posesiones en Castilla. Álvaro se casó en 1420 con doña Elvira de Portocarrero. Y Juan II decidió casar a su hermana la infanta Catalina con Enrique de Aragón para intentar convertirlo en su aliado. Mira de Amescua escribió obras de teatro inspiradas en la historia de España influido por Lope de Vega, acumulando numerosos personajes y acciones en una misma comedia. Sus argumentos son complicados y su estilo pretende la ornamentación del culteranismo.
11.795

La próspera fortuna de don Bernardo Cabrera

En La próspera fortuna de don Bernardo Cabrera, Antonio Mira de Amescua se inspira en la historia política de España y relata la vida de Bernardo Cabrera (Calatayud, 1289-Zaragoza, 1364). Este noble aragonés participó en la conquista de Mallorca (1343), y comandó la escuadra que derrotó a la flota genovesa y se apoderó del Alguer (1353).Siendo Consejero de Pedro III el Ceremonioso, se le acusó de traición y lo ejecutaron, tras negar su apoyo a los aliados de éste, Enrique de Trastámara y Carlos el Malo de Navarra, contra Pedro I de Castilla. Esta historia se cuenta en otra obra de Mira de Amescua, La adversa fortuna de don Bernardo Cabrera.La próspera fortuna de don Bernardo Cabrera, en cambio, narra los éxitos de don Bernardo antes de caer en desgracia.
13.395

La rueda de la fortuna

En La rueda de la fortuna Antonio Mira de Amescua, nos relata la historia del emperador bizantino Mauricio quien en el siglo VI se enfrentó al Imperio Persa y apoyó al joven Cosroes II nieto del gran Cosroes para que éste ocupase el trono persa y firmasen un tratado de paz que pusiese término a un conflicto que duró más de veinte años. Tras el tratado Mauricio conservó un buen puñado de territorios en Occidente. Sin embargo, en los Balcanes la situación no fue favorable a sus intereses y esto precipitó su caída y la entronización de Focas. La rueda de la fortuna tiene estos hechos como trasfondo, Mira de Amescua mezcla sucesos políticos y sentimentales en una trama en que la atracción erótica y el rechazo entre persas y bizantinos llega hasta lugares insospechados.
14.295

La tercera de sí misma

Antonio Mira de Amescua es un continuador de las formas dramáticas de Lope de Vega. Sin embargo, tiende a acentuar la complicación de la trama, que a veces es doble y produce confusión. Mira de Amescua es un autor con indudable originalidad, en especial en aquellas obras con protagonista femenino como La tercera de sí misma.
14.050

La vida y la muerte de la monja de Portugal

Esta pieza teatral de Antonio Mira de Amescua cuenta La vida y la muerte de la monja de Portugal. También citada por Marcelino Menéndez y Pelayo en su Historia de los heterodoxos españoles:«Por los años de 1586 gozaba fama grande de santidad en Lisboa sor María de la Visitación, priora del convento de la Anunziada. Tenía largos éxtasis, decía haber recibido especiales favores de la divinidad y mostraba, en pies, manos y costado, siete llagas o marcas rojas, que todos los viernes se abrían y manaban sangre; las cuales llagas le había impreso con rayos de fuego Cristo crucificado. Todos los jueves, al Ave María, sentía en su cabeza los dolores de la corona de espinas. Veíanse en torno de la dicha monja extraños resplandores y claridades. A veces, como arrebatada por sobrenatural poder, se levantaba del suelo durante la oración y quedaba suspensa en el aire. Y otras cien maravillas a este tenor. No era alumbrada, sino embustera; las llagas eran simuladas, y la santidad fingida; pero casi todos le dieron crédito».La vida y la muerte de la monja de Portugal pone en escena otra de las historias de falsos profetas y milagreros que proliferaron en el siglo XVI. Sor María, así se llamaba la monja, llegó a timar incluso a fray Luis de Granada, quien escribió primero sobre ella una hagiografía y luego, arrepentido y ofendido por sus mentiras, un sermón en que denunció sus malas artes.
11.995

Las desgracias del rey don Alfonso el Casto

Las desgracias del rey don Alfonso el Casto relata la vida de Alfonso II, quien fue nombrado rey de Asturias tras la muerte de Silo. Para evitar los continuos ataques de sus adversarios, tuvo contactos diplomáticos con los reyes de Pamplona, Carlomagno y su sucesor, Ludovico Pío. El sobrenombre de «el Casto» se debió a su renuncia a las mujeres.
14.195

Las lises de Francia

Las lises de Francia es una obra atribuida a Antonio Mira de Amescua, de la cual solo se conserva un impreso. No se conoce la fecha exacta de su composición, pero los estudiosos sugieren que podría ser una de las primeras obras de este autor, fechada aproximadamente en el año 1603.La obra abre con una primera jornada llena de simbolismo y teatralidad. Clodobeo, el protagonista, aparece en un carro tirado por leones y flanqueado por diversos objetos como un estandarte lleno de sapos, una cabeza en una pica y una fuente con una corona. Este despliegue visual sirve como un fuerte preámbulo a las acciones y discursos que siguen.La música y los versos recitados introducen a Clodobeo como un personaje de poderoso y majestuoso, cuyo nombre asombra las cuatro partes del mundo. Este establecimiento inicial de su personaje sirve para contrastar con los eventos y dilemas morales y políticos que se desarrollan a lo largo de la obra.El discurso de Clodobeo resalta su ambición y su sentido de superioridad, sobre los enemigos que ha conquistado y sobre las históricas del poder como los Césares romanos. Esta autoevaluación casi megalómana prepara el escenario para explorar temas como el poder, la ambición y la ética del gobierno.La corona y la cabeza en la pica simbolizan las altas apuestas del liderazgo y la conquista, donde la gloria y el fracaso están separados por un hilo muy delgado. La corona es el símbolo del poder deseado, mientras que la cabeza representa las consecuencias fatales de la ambición desmedida.En su discurso, Clodobeo también toca la compleja relación entre vencedor y vencido, sugiriendo que aunque ha triunfado sobre su enemigo, el enemigo también triunfa con él en su muerte. Este es un matiz interesante que apunta a una comprensión más profunda de las responsabilidades y las repercusiones éticas del poder.Las lises de Francia es una obra rica en simbolismo, explora la naturaleza del poder, la ambición y la moralidad en el contexto del buen gobierno y la conquista.
13.050

Lo que no es casarse a gusto

Lo que no es casarse a gusto es una comedia de Antonio Mira de Amescua. Se desconoce la fecha de su composición. La única pista que tenemos es el listado cronológico de Williamsen basado en la métrica. En el cual aparece previa a La judía de Toledo, comedia que debió ser compuesta alrededor de 1634.Lo que es no casarse a gusto se puede considerar un antecedente claro de la tragedia de honor calderoniana; y, más aún, por las numerosas coincidencias con El médico de su honra, un antecedente directo del mismo.
11.095

Lo que puede el oír misa

Lo que puede el oír misa es una obra teatral de Antonio Mira de Amescua, dramaturgo español del Siglo de Oro. En esta comedia de carácter religioso, el autor presenta una trama que juega con los conceptos de apariencia y ocultación de la realidad.La historia se enfoca en el poder de la asistencia a misa y su impacto en la vida de los personajes. El recurso de suplantar una personalidad humana con una entidad sobrenatural añade un elemento de intriga y misterio, amplificando la tensión dramática de la obra.En la tradición de las comedias del Siglo de Oro, Lo que puede el oír misa se caracteriza por su lenguaje lírico y poético, así como por su tratamiento de temas religiosos y morales. En su tiempo, esta obra habría servido no solo para entretener, sino también para instruir a la audiencia sobre la importancia de la asistencia a misa y la vida espiritual.
13.250

Lo que puede una sospecha

En Lo que puede una sospecha de Antonio Mira de Amescua aparece el tema tan recurrente dentro de las comedias del Siglo de oro, el papel que juegan los criados en las aventuras y desventuras de sus amos.Con mucha frecuencia se ha afirmado que fue Mira de Amescua quien llevó a su culminación el desarrollo y la personalidad definitiva del personaje de criado o sirviente. Este autor lo convirtió en confidente y elemento imprescindible como persona del drama.En Lo que puede una sospecha el criado actúa decisivamente sobre el destino de los otros personajes, en virtud de sus dones personales: inteligencia, experiencia de la vida, audacia y conocimiento del corazón humano de su amo.
12.250

Los carboneros de Francia y reina Sevilla

En Los carboneros de Francia y reina Sevilla Antonio Mira de Amescua pone en escena del siglo XVII una leyenda carolingia de las chansons de geste francesas. Se trata del Noble cuento del emperador Carlos Maynes, de Rrotna, y de la buena emperatriz Sevilla, su mujer.La trama de la obra es la siguiente: Durante el viaje en que el noble Arnesto lleva a la reina Sevilla ante su esposo, el emperador Carlomagno, le pide su amor. Tras ser rechazado, le dice al emperador que Sevilla lo engaña con un criado. En venganza Arnesto mata al criado en los aposentos de la Emperatriz, adonde lo hace ir con un pretexto falso.En castigo Carlomagno envía a Sevilla, preñada, de vuelta a Grecia, su patria y todos creen que su navío ha naufragado. Sin embargo, Sevilla aparece quince años después, con Luis, su hijo, y trata de vengarse de Arnesto. El emperador Carlomagno tiene que defenderse contra una invasión griega, destinada a vengar a Sevilla y esta ejerce sus oficios diplomáticos, impidiendo una guerra inminente.Al final de Los carboneros de Francia y reina Sevilla Sevilla y Luis hieren de muerte a Arnesto, quien confiesa su traición a Carlomagno.
12.350

Los prodigios de la vara y capitán de Israel

En el contexto del Barroco español, las obras Los prodigios de la vara y capitán de Israel de Antonio Mira de Amescua y La corona derribada y vara de Moisés de Lope de Vega abordan la vida del legendario líder hebreo Moisés. Estas piezas teatrales, que no son comedias palaciegas sino destinadas al público de los corrales de comedias, extraen elementos en su mayoría de fuentes bíblicas y de historiadores antiguos como Flavio Josefo.Los prodigios de la vara presenta una narrativa rica en elementos sobrenaturales y milagrosos. Es especialmente interesante cómo en esta obra Mira de Amescua utiliza la técnica narrativa para suplir la ausencia de efectos especiales en escena. Esto responde a la limitación de medios en los corrales de comedias y, a la vez, añade una dimensión imaginativa al espectáculo, dejando mucho a la interpretación y fantasía del espectador.La Jornada primera de Los prodigios de la vara nos presenta a dos personajes egipcios, Nacor y Eliacer, quienes discuten la guerra entre Egipto y Etiopía. Así vemos el contexto en el que Moisés es elegido como el líder militar, aconsejado por un oráculo que asegura la victoria si se elige un capitán hebreo. Esta elección divina de Moisés como líder ejemplifica la importancia de la providencia y el destino en la obra, y sirve como preludio para los eventos milagrosos que seguirán.La obra se convierte, por lo tanto, en una exploración profunda de temas como la providencia divina, el liderazgo y el destino, adaptados a los gustos y expectativas del público barroco. Aunque estas obras podrían parecer en primera instancia relatos históricos o bíblicos, en realidad funcionan en múltiples niveles, ofreciendo tanto entretenimiento como reflexión sobre cuestiones universales y atemporales como el poder, la moral y el papel de lo sobrenatural en la vida humana.Los prodigios de la vara y capitán de Israel es solo una adaptación teatral de una historia bíblica, sino una obra compleja  que utiliza la vida de Moisés como un lienzo para explorar temas complejos y universales, todo mientras se adaptan a las limitaciones y posibilidades del teatro barroco español.
13.495

Nardo Antonio, bandolero

Nardo Antonio, bandolero de Antonio Mira de Amescua es una obra teatral que nos sumerge en las intrigas y conflictos del siglo XVII, retratando la vida y aventuras de su protagonista, Nardo Antonio, un bandolero de noble corazón. La pieza se despliega en tres jornadas, cada una explora distintas facetas de la vida de Nardo Antonio, desde sus amores y desventuras hasta sus enfrentamientos con la justicia y su lucha por la honorabilidad.La obra se inicia con un festín en honor al conde de Miranda, escenario que sirve para presentar al audaz Nardo Antonio y el conjunto de personajes que lo rodean, incluyendo a su amada Leonarda, su padre Ricardo, y Gerardo, el barón rival. A través de diálogos agudos y situaciones dramáticas, Mira de Amescua va tejiendo una trama donde el amor, el honor y la justicia se entrelazan, mostrando la compleja moralidad de la época.El conflicto central surge de la promesa de matrimonio entre Nardo Antonio y Leonarda, amenazada por las maquinaciones de Gerardo y la interferencia del poderoso conde de Miranda. Este triángulo amoroso se convierte en el motor de la acción, llevando a Nardo Antonio por un camino de rebelión contra las injusticias sociales y la corrupción de las autoridades.La obra es rica en matices culturales y refleja las tensiones sociales de su tiempo, ofreciendo un retrato vívido de la vida en Nápoles y sus alrededores. Mira de Amescua utiliza el personaje de Nardo Antonio para cuestionar los valores aristocráticos y la rigidez del sistema de clases, abogando por un sentido de justicia más humano y equitativo.Nardo Antonio, bandolero es, en esencia, una historia de resistencia y lucha por el amor y la dignidad. A través de sus personajes y situaciones, la obra nos invita a reflexionar sobre el poder del individuo frente a las estructuras opresivas, y sobre la búsqueda incansable de la verdad y la justicia. Con un lenguaje poético y una trama envolvente, Antonio Mira de Amescua logra una pieza teatral que trasciende su época, resonando con temas universales que siguen vigentes en la actualidad.
12.350

No hay dicha ni desdicha hasta la muerte

No hay dicha ni desdicha hasta la muerte es una obra teatral de Antonio Mira de Amescua, dramaturgo del Siglo de Oro español. La obra explora el tema de los vaivenes de la fortuna y cómo estos pueden cambiar drásticamente el curso de la vida de una persona.A pesar de ser una obra de ficción, No hay dicha ni desdicha hasta la muerte se sitúa en un trasfondo histórico real, durante las luchas entre los hijos de Alfonso III de Asturias. A través de este contexto, la obra proporciona una mirada al pasado histórico de España, permitiendo a los espectadores comprender mejor las dinámicas y tensiones que existían en esa época.La obra destaca por su habilidad para combinar elementos de drama histórico con reflexiones filosóficas sobre la naturaleza de la fortuna y la felicidad. Esta mezcla de drama e introspección es una característica del teatro de Mira de Amescua, que se distingue por su enfoque en los dilemas morales y las cuestiones de la vida y la muerte.
11.095

No hay reinar como el vivir

No hay reinar como el vivir de Antonio Mira de Amescua nos presenta la imagen contrapuesta de! súbdito fiel, enfrentado al ambicioso de poder.Conrado, gobernador de Sicilia, planea envenenar a la infanta Margarita, heredera del trono. Para esto necesita aliados a sus dos hijos. Carlos le manifiesta que con ello se comete ofensa contra la divinidad. Postura opuesta es la de su hermano Octavio, quien antepone la inclinación por el poder a cualquier fidelidad.Serafina, una dama de palacio, le cuenta a la infanta Margarita los planes en su contra y trueca por agua el veneno que le estaba destinado. Luego se inventa la argucia de fingirse loca para poder seguir viviendo. Para hacer más creíble el engaño, la infanta decide mostrarse enamorada de los dos hermanos.Carlos lo rechaza y Octavio sí acepta el falso amor de la infanta.Al final de No hay reinar como el vivir se descubre el plan. La obra culmina con el destierro de Octavio.
11.895